Historia

El Club Escola de Futbol Can Mir, desde los inicios hasta la actualidad

#CEFCanMir #FutbolPerATothom
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El Club Escola de Futbol Can Mir nació formalmente el 1 d’agosto de 1996, ya que anteriormente estaba vinculado a la Associciació de Veïns de Can Mir y participaba en las fiestas y los encuentros que se organizaban en el barrio.

Alrededor de José Martínez, “el mister”, entrenador con una larga experiencia en el mundo del futbol, se agruparon muchos niños y niñas del barrio que tenían entre 5 y 10 años, y unos padres y madres que con entusiasmo querían tirar adelante esta escuela de futbol. Comienza en estos momentos los 25 años de existencia de nuestra entidad.

A partir del mes de setiembre de 1996 se inscribe el único equipo existente en el Club, el prebenjamín, en Consell d’Esports del Vallès Occidental de Terrassa, para participar en las competiciones que se organizaban. Como que no teníamos instalaciones, los partidos que jugábamos en casa se hacían en el campo del CJ 25 de setembre de Rubí. A medida que los niños iban creciendo, y con la incorporación de nuevos jugadores, se crearon los equipos benjamín y alevín del Club.

La existencia del Club ha tenido las mismas dificultades que las urbanizaciones a las cuales pertenecen la mayoría de jugadores que han pasado por nuestras plantillas: el abandono por parte de los diferentes ayuntamientos a lo largo del tiempo.

Entre el año 2006 y 2007, y después de luchar e insistir mucho, se hace un esfuerzo para contar con unas instalaciones municipales en la calle Alforja, con una dotación básica y elemental, pero que con el esfuerzo de voluntarios se adecuó a nuestras necesidades. A pesar de la precariedad de las instalaciones, esta fue nuestra casa hasta 2015, y en la que hemos visto crecer tantos niños y niñas en nuestros equipos.

Posteriormente el año 2010, y con el fondo FEOSL del Estado, el Ayuntamiento decide destinar una inversión de más de 200.000 euros a las que habían de ser las nuevas instalaciones deportivas de las urbanizaciones, y que se encuentran en el Camí del Racó 1-9, delante de la Masia de Can Mir. Una vez más, el Ayuntamiento de la época tira el dinero en una actuación que se hace a espaldas de los vecinos i las entidades comprometidas y que queda en estado de abandono entre 2010 y 2014.

El año 2013 nuestra entidad, más la Asociación Deportiva Castellnou y el Castellnou Futbol Sala, firman un acuerdo de colaboración para reivindicar para las urbanizaciones unas instalaciones sociales, deportivas y de recreo como se merecen los vecinos de la zona, y compartir en un futuro estos espacios.

Durante 2015 se inicia la construcción de los vestuarios y se adquiere el compromiso de la que sería alcaldesa de Rubí a partir de junio, Ana María Martínez, de que las urbanizaciones contaríamos con unas instalaciones dignas, y por lo que respecta a nuestra entidad, dispondríamos de un campo de futbol once y de hierba que permitiese realizar nuestras actividades en condiciones optimas.

Desde el traslado a las nuevas instalaciones, el Club comienza una nueva etapa de cambios, de nuevas incorporaciones y de nuevos proyectos que orientarían el que había de ser el nuevo Club Escola de Futbol Can Mir - Rubí.

A partir de febrero de 2017 una nueva Directiva se hace cargo de la entidad y comienza a construir el nuevo proyecto que ahora se está desarrollando, donde el futbol formativo, la vertiente educativa, la salud, la inclusión, el respeto a la diversidad y la cooperación internacional, van consolidando el nuevo proyecto del Club Escola de Futbol Can Mir - Rubí.

La colaboración con otras entidades de la ciudad y del país, la intensificación de las relaciones institucionales, la incorporación de técnicos y especialistas de todo tipo, el incremento del número de categorías y equipos, la incorporación progresiva de jugadores de los diferentes barrios de Rubí y de otras ciudades, la puesta en marcha de los equipos de diversidad funcional de Rubí y Sarrià (Barcelona), o el proyecto de colaboración internacional con Bouloukounda (Senegal), son muestras de esta nueva etapa en la que la entidad comienza a ser un referente en la ciudad y más allá de ella.

Durante el mes de noviembre de 2018, el Ayuntamiento de Rubí comunica a nuestra entidad que se inician los trabajos para redactar el proyecto básico de mejora de las instalaciones de la Zona Deportiva Municipal de Can Mir, que supondrá un salto cualitativo para nuestro barrio, nuestra entidad y también para nuestra ciudad.

A lo largo de 2019 se crea un equipo de futbol Sénior de jugadores con diversidad funcional, conjuntamente con el CE Horitzó, que participaron en la WeLeague7, organizada por la Fundación Fedamar. Finaliza la temporada como campeón, lo que le permite subir a la categoría superior y, con la incorporación de nuevos jugadores se organiza un segundo equipo. Asimismo se constituye un equipo Infantil de futbol sala conjuntamente con RubíTea, entidad rubinense que trabaja con niños y niñas con autismo. Por otro lado se incrementa el número de jugadores provenientes de Cromosuma (niños y niñas con síndrome de Down) y se constituye un segundo equipo en Sarriá.

La tarea de integración de nuestra entidad da un paso adelante al inicio de la temporada 2019-2020 y pone en funcionamiento otro proyecto: la participación de jóvenes menores acogidos en Rubí; jóvenes que han venido a nuestro país buscando una vida y un futuro mejor, y que formaron parte del equipo Juvenil de Club. Si bien los resultados deportivos fueron coherentes con un equipo de nueva formación, los resultados sociales fueron muy importantes para favorecer el arraigamiento de unos jóvenes sin familia, que sufrieron situaciones muy duras para llegar a nuestro país, y que no siempre se encontraron con la acogida positiva de algunos ciudadanos.

Otro salto cualitativo importante se hace en la labor de cooperación internacional que iniciamos el 2018. Nuestros voluntarios viajan nuevamente a Bouloukounda (Senegal) en enero de 2020. Si bien la vez anterior el objetivo era hacer llegar la actividad deportiva a los niños del poblado (equipaciones, material, formación de entrenadores), en esta ocasión implicó la aportación por parte del CEF Can Mir de cosas más básicas para mejorar las condiciones de vida de la población: dotar a la escuela de medios que favorecerían la labor de los profesores y el aprendizaje de los niños y niñas (generador eléctrico, material escolar, informatización, etc.), la adecuación de un espacio de salud para atender a los casos menos graves y urgentes, y la creación de un huerto de una hectárea que actualmente gestionan las mujeres de Bouloukounda.

De golpe, nos encontramos con una situación que, no solamente supuso un impacto importante para el CEF Can Mir, sino para el conjunto de la sociedad y el resto del mundo: en el mes de marzo de 2020 se tomaron medidas para prevenir la pandemia generada por el COVID-19, lo que implicó confinamientos y la parada de muchas actividades, incluidas las deportivas. Esta ha sido la pauta hasta la actualidad y ha implicado la suspensión de las competiciones y, en menor medida, de los entrenamientos.

A pesar de estas dificultades, la entidad continua trabajando. En julio de 2020, y debido al éxito y el eco que ha tenido el trabajo del equipo Juvenil, diferentes casas de acogida de la provincia de Barcelona se ponen en contacto con el Club para proponer la incorporación de más jóvenes. En este caso, los jóvenes provienen no únicamente de Rubí, si no de Sabadell, Terrassa, Badalona, Barcelona y Font-Rubí, cercana a Vilafranca del Penedès. Al finalizar el año participaban en el equipo más de 21 jóvenes. Esta labor también implicó diferentes reconocimientos públicos, no únicamente de entidades de nuestra ciudad, sino también de la Generalitat de Catalunya, que valoró muy positivamente el trabajo que realizamos con estos jóvenes y que somos la única entidad deportiva del país que ha impulsado una iniciativa de estas características.

En el mes de noviembre se llega a un acuerdo de hermanamiento con la Asociación Deportiva JBEL Dersa de Tetuán, una escuela de futbol de un barrio muy humilde de esta ciudad de Marruecos. El desarrollo de este convenio de colaboración, así como otros proyectos del Club, esta condicionado por la evolución de la pandemia, circunstancia que hasta el día de hoy se mantiene y que ha implicado que la temporada 2020-2021 haya sido totalmente irregular y no comenzase ninguna competición.

La noticia más esperada desde hacia años la recibimos a finales de noviembre de 2020: el Pleno de Ayuntamiento de Rubí había aprobado una partida de inversiones de 400.000 € para redactar el proyecto ejecutivo que ha de transformar la Zona Deportiva Municipal de Can Mir. En este sentido, se incluiría la propuesta realizada por nuestra entidad por lo que respecta a los diferentes espacios y actividades deportivas y, además, tendrían cabida nuevos equipamientos de carácter cívico y social que supondrán un salto cualitativo para los vecinos y vecinas de las urbanizaciones: la creación de un gran centro cívico, de una Oficina de Atención al Ciudadano y de un espacio para acoger una dotación policial.

Esta es nuestra historia; la trayectoria de lo que nació como un club familiar y de barrio por el que han pasado más de 950 niños y niñas a lo largo de 25 años y que quiere hacerse grande trabajando por su barrio, su ciudad y, fundamentalmente, por las personas que más lo necesitan.